Antes de analizar la decisión del Tribunal Supremo en esta materia, debemos recordar que la competencia exclusiva, en el caso de las personas físicas para conocer del proceso monitorio corresponde al juzgado del domicilio o residencia del demandado, mientras que en el caso de las personas jurídicas se puede plantear la demanda en el domicilio o residencia de su sede social o en el lugar donde la deuda o la relación jurídica a que se refiera el litigio haya nacido o deba surtir efectos, siempre que en dicho lugar tengan establecimiento abierto al público o representante autorizado para actuar en nombre de la entidad.

Hasta este momento, el Tribunal Supremo había determinado que la competencia le correspondía al juzgado del domicilio del demandante (desde el auto de 30 de enero de 2009 hasta los autos más recientes de 9 de septiembre de 2014 y 1 de julio de 2015). Pero a raíz del caso que analizaremos a continuación cambia este criterio.

El supuesto en cuestión trataba de una deuda exigida a una compañía telefónica por un consumidor que había mantenido todos sus contactos con sus sedes de Barcelona.

El proceso monitorio fue presentado en Barcelona, ciudad en la que nació la relación jurídica objeto del litigio y en la que la empresa demandada tiene establecimiento abierto al público.

La Sala Civil del Tribunal Supremo a través de Auto y atendiendo a la naturaleza y finalidad de este tipo de procedimientos, ha decidido cambiar las reglas y permitir la presentación de la solicitud de procedimiento monitorio en la ciudad de la sede de la compañía aunque no sea la principal.

En conclusión, con este auto se establece la posibilidad de demandar a una sociedad para la reclamación de una deuda documentada en dinero, determinada vencida y exigible, donde ésta haya nacido o donde la relación jurídica deba surtir efectos.